Colesterol: ¿el gran enemigo de nuestra salud, o un gran incentivo para la economía…?

Convivimos a diario con muchos falsos mitos, algunos de ellos muy dañinos para nuestra salud, que nos impiden dar una solución nueva y efectiva a problemas que nos han afectado durante muchos años.

Entre algunos de estos falsos mitos podemos citar:

  1. Que el colesterol alto es malo para nuestra salud, ya que obstruye nuestras arterias y es la principal causa de las enfermedades cardiacas.
  2. Las grasas como el gran enemigo a evitar, en especial las grasas saturadas.
  3. Qué el sol es malo para el cuerpo, cuando de hecho la vitamina D es extremadamente importante para nuestra salud.
  4. El uso del hielo como un método efectivo para reducir la inflamación.
  5. Qué la sal es perjudicial y produce hipertensión.
  6. Considerar el azúcar refinado como un alimento, y no como un veneno.

Evolucionar implica abordar y tratar de resolver nuestros problemas con nuevos ojos para buscar soluciones en sitios que nunca antes habíamos mirado. Sobre todo, cambiar nuestra forma de pensar y actuar cuando tenemos  investigaciones y nuevos datos que prueban que nuestra forma de pensar anterior está equivocada y es errónea.

Un ejemplo perfecto es el colesterol, al que erróneamente se ha acusado de obstruir las arterias y causar enfermedades del corazón.

 

Pero remontémonos a la historia para explicar los orígenes de esta teoría…

En Estados Unidos, en la década de los 50, hubo un incremento muy grande de infartos de corazón de personas cuya familia no había tenido antecedentes previos. El caso más impactante fue el infarto que sufrió  su presidente Eisenhower el 24 de septiembre de 1955.

En aquel momento se pensaba que este incremento de los infartos podía deberse al aumento considerable del consumo de grasas y azucares refinados en su dieta. Pero claro, el lobby de los productores de azúcar tenía mucho poder, y no había ningún lobby que luchara a favor de las grasas, por lo que se empezó a considerar a las grasas, en especial las saturadas, como el gran enemigo contra nuestra salud. *

El hecho de que el presidente Eisenhower fumase 4 paquetes de tabaco al día no fue un dato relevante para los médicos de la época, y toda la culpa de su infarto se la llevó el colesterol.

Continuando con nuestra historia, el médico de Einsenhower le puso en seguida al presidente una dieta baja en grasas, y dijo que la causa de su infarto había sido su dieta. El hecho de que fumara 4 paquetes de tabaco al día era un hecho totalmente irrelevante desde el punto de vista médico como comprenderéis…

En aquel momento, Ancel Keys, era un investigador y patólogo de la universidad de Minnesota, que se hizo muy famoso ya que era uno de los principales valedores de la teoría conocida como “Cholesterol Theory”, que afirmaba que el colesterol de la sangre se pegaba a las paredes de las arterias causando placas. Esta teoría fue propuesta por primera vez por el patólogo alemán Rudolph Virchow a finales del siglo 19, y llamo a este proceso “lipid insudation” (sudoración lipídica).

Aunque esta teoría nunca fue validada científicamente, la comunidad científica la acepto como válida, obviando las múltiples pruebas científicas que han demostrado su incoherencia durante los años posteriores: ¡el colesterol elevado es una enfermedad inventada!

[Irónico, considerando que, como demuestra Gary Taubes entre otros muchos investigadores científicos, el azúcar es el uno de los principales causantes de todas las enfermedades que padecemos en la actualidad. Pero al igual que hizo la industria del tabaco con el “Tobacco Industry Research Comittee”, el lobby del azúcar reaccionó creando el “World Sugar Research Organization”, pagando (o deberíamos decir sobornando) a investigadores de diversas universidades como Harvard para criticar negativamente cualquier investigación científica que estudiara los peligros sobre el azúcar, y ejerciendo muchísima presión sobre cualquier institución u organización estatal que pretendiera limitar el uso del azúcar, o fuera a exponer públicamente sus peligros. De hecho, el azúcar se considera el tabaco del siglo XXI.

La ciencia está enormemente prostituida por los intereses económicos. Hasta el punto por ejemplo, que el 85% de los estudios sobre los efectos de los medicamentos están pagados por las mismas empresas que lo fabrican, y se ha demostrado que es 5 veces más probable que un estudio pruebe los efectos positivos de un medicamento si es la empresa farmacéutica que lo fabrica la que sufraga los costes del estudio. En otras palabras, si tienes suficiente dinero puedes demostrar científicamente lo que quieras, desde que el azúcar y el tabaco tienen efectos positivos para tu salud, o que ciertos medicamentos que no son efectivos si lo son, obviando por el camino muchos de sus efectos perjudiciales para la salud…]

 

¿Qué es el colesterol?

El colesterol es una molécula esencial sin la que no existiría la vida. Es tan importante que prácticamente cada célula del cuerpo puede sintetizarla. Entre sus tareas, es una molécula importantísima a nivel estructural, que sirve como marco para la creación de otras sustancias críticas tales como la bilis, la vitamina D, hormonas esteroideas (incluidas las hormonas sexuales y  del estrés). Además, al menos un 95% del colesterol que tenemos en sangre se crea de forma endógena, y no proviene de la dieta: por lo que sus valores totales son prácticamente independientes de nuestra alimentación.

 

¿Es cierto que hay un colesterol “bueno” y un colesterol “malo”?

HDL o colesterol “bueno”

Tradicionalmente se pensaba que el HDL es un colesterol “bueno” porque ayuda a eliminar el LDL o colesterol “malo”. Para mantener sus niveles altos se recomendaba una dieta saludable con que incluyera grasas buenas como el aceite de oliva, mantener un peso óptimo y el ejercicio físico para mantener los niveles de HDL altos. En la realidad, el nivel de HDL depende de nuestra genética, en comparación con el LDL que está menos controlado por nuestros genes.

Diversos estudios han demostrado que un nivel alto de HDL no protege contra los ataques de corazón. Y además hay varios tipos de HDL y no todos son iguales. El HDL-2 está formado por partículas grandes y poco densas, es antiinflamatorio y protege contra la arterosclerosis. Por otro lado se ha encontrado que el HDL-3, que está formado por partículas pequeñas y densas, puede ser inflamatorio, aunque no se entiende bien su función todavía. En cualquier caso es más recomendable tener un nivel más  alto de HDL-2 que de HDL3, por lo que el subtipo es más importante que la cantidad total.

LDL o colesterol “malo”

Tradicionalmente el LDL se llama frecuentemente colesterol “malo” porque se pensaba que se acumula en las arterias impidiendo la circulación. Así mismo, se pensaba que sus niveles subían debido a las grasas saturadas, el sedentarismo y el exceso de peso.

Ahora bien, ¿considerarías al LDL como “malo” si te digo que una de sus funciones principales es transportar grasas (triglicéridos y colesterol) y vitaminas liposolubles (A,D,E y K) a las células que lo necesitan? Posiblemente no…

Conviene aclarar que al igual que ocurre con el HDL, hay varios tipos de LDL y no todos son iguales. El LDL-A es una molécula muy ligera y que flota,  que no representa ningún peligro a no ser que esté dañada debido a la oxidación. Esta oxidación está producida por radicales libres y es la que hace que el colesterol forme placas en las arterias. Sin embargo el LDL-B es una molécula pequeña, densa, dura que promueve la arterosclerosis. Lo ideal es tener un alto número de LDL-A, y una mayor proporción entre LDL-A con respecto al LDL-B.

Lp(a)

Es la partícula más importante del grupo del colesterol. Es una molécula muy pequeña y muy inflamatoria con capacidad para formar trombos. Su función es circular por la sangre y llevar a cabo trabajos de reparación en las arterias dañadas. Sin embargo, si el número de arterias dañadas es muy alto, los niveles de Lp(a) en sangre subirán. El Lp(a) tiende a concentrándose en las zonas más afectadas, enviando señales que obligan al LDL a soltar su carga para repararlas. No obstante, la deposición de LDL oxidado en la pared arterial conduce a más inflamación, y por último, a la formación de placa. Además el Lp(a) promueve la formación de coágulos encima de la placa recientemente formada, lo que hace que la luz arterial (el diámetro útil para conducir sangre) se reduzca más incluso.

Por explicarlo rápidamente, imaginaros un túnel, que tenga muchas grietas: El Lp(a) corresponde a los obreros, que cuando ven las grietas  se paran en esa zona y empiezan a arreglarla, cubriendo las grietas que se encuentran con cemento (colesterol) para taparlas. La función del Lp(a) sería algo parecido. No culpes al obrero de las grietas que repara, porque sería como decir que el problema son los bomberos y no los fuegos que apagan. Realmente el problema no proviene del colesterol, en cualquiera de sus variantes, sino en el mal estado de las arterias debido a los radicales libres, inflamaciones crónicas, toxinas y otras sustancias que las atacan.

 

Papel de la inflamación en las enfermedades del corazón

Hay que resaltar que lo que realmente hace que se formen placas en la sangre es la inflamación, ya que sin ésta el colesterol circula libremente por nuestras arterias. La inflamación es una reacción natural del cuerpo ante invasores como bacterias, toxinas o virus. El proceso inflamatorio es una primera etapa de defensa del cuerpo ante virus y bacterias. Sin embargo, cuando el cuerpo está bajo el ataque continuo de toxinas y alimentos que no procesamos bien, sufrimos de inflamación crónica, que ataca a nuestros vasos sanguíneos, produce problemas cardiacos y cerebrales, nos predispone a la diabetes, y nos conduce a la obesidad. *

Resumiendo:

La inflamación crónica se debe a:

  1. Una sobrecarga de hidratos de carbono, azúcar, harinas, y todos los productos derivados.
  2. El exceso de aceites vegetales ricos en omega-6 (soja, maíz y girasol).

Además, es un hecho científicamente demostrado que la lesión en los vasos sanguíneos está provocada por una dieta baja en grasa.

* [¿Conocéis a alguien en vuestro entorno que de forma habitual fume, coma alimentos procesados, ricos en azúcar y alérgenos tales como el gluten y los lácteos, y esté expuesto en su entorno a multitud de toxinas? Ahora entenderás porque tantas personas sufren enfermedades inflamatorias…]

 

¿Es bueno tener el colesterol bajo en sangre?

Nos han enseñado que el colesterol es malo, y que cuanto menos se tenga mejor. Por desgracia, nada más lejos de la realidad.

En una investigación japonesa que estudió si el colesterol es un buen indicador de enfermedad cardiovascular (donde analizaron sólo estudios posteriores a 1995, y utilizaron sólo aquellos estudios que eran rigurosos y cuyos datos eran completos), encontraron que de las 150.000 personas en total que participaron en los estudios durante 5 años:

  • El grupo de personas que tenía el colesterol por debajo de 160 mg/dL fue el grupo que murió con mucha más probabilidad.
  • El grupo que estaba en la zona alta (200-239) tenía una probabilidad considerablemente menor de morir de cualquier causa que el grupo de control (160-199), y esta probabilidad era incluso menor en el grupo por encima de 240.

Otro estudio en San Francisco que midió a 100.000 personas sanas durante 15 años encontró que el grupo con menor nivel de colesterol tenía mucha más probabilidad de ser hospitalizado debido a enfermedades infecciosas.

¿Chocante, no crees?

El colesterol total no puede ser un buen indicativo de nuestra salud, ya que si este número es elevado porque tenemos unos niveles altos de HDL (colesterol bueno), no se puede considerar como algo malo.

 

¿Tienen algún efecto beneficioso las estatinas que se recetan para reducir el colesterol  para combatir la enfermedad cardiovascular?

A pesar de que se prescriben a diario miles de medicamentos para reducir la síntesis natural del colesterol (es un negocio mundial de más de 30.000 millones de euros), las investigaciones demuestran que, salvo raras excepciones, el único grupo que puede obtener beneficios de estos medicamentos se reduce a hombres de mediana edad que han tenido problemas coronarios previos.

Y la causa no es que las estatinas reduzcan el colesterol de su sangre, sino que ayudan a reducir la inflamación, que es una de las verdaderas causas de las enfermedades coronarias. Los estudios sugieren que las estatinas no deberían ser prescritas a personas mayores, la amplia mayoría de mujeres y nunca a niños.

La popularización de todo tipo de medicamentos de estatinas para bajar los niveles de colesterol en sangre no es medicina, es un negocio multimillonario.

Efectos secundarios de las estatinas:

  • Agotar las reservas corporales en coenzima Q10 (vital para la producción de energía en todo el cuerpo y especialmente el corazón, y fundamental para que este bombee la sangre con la suficiente fuerza). Bajos niveles de Q10 pueden causar dolor muscular, debilidad y fatiga.
  • Reducen la cantidad de colesterol en el cerebro. Este necesita al colesterol para funcionar de forma óptima, ya que este estimula la memoria y el pensamiento. Las estatinas pueden producir acusadas pérdidas de memoria por lo que no las deberían tomar personas mayores.
  • Reducen los niveles de las hormonas sexuales como demuestran varios estudios. La disfunción sexual es un efecto común de las estatinas.
  • Interfiere con los receptores de serotonina en el cerebro.
  • Diversos estudios apuntan a que las estatinas aumentan el riesgo de cáncer y diabetes.

 

¿Cuáles son los indicadores más fiables de la enfermedad cardiovascular?

El colesterol sólo es un factor de riesgo menor en las enfermedades cardiovasculares, y no un factor importante como se ha considerado hasta ahora, sino más bien un indicador pobre del riesgo de infartos. Más de la mitad de personas hospitalizadas por infartos de corazón tienen niveles de colesterol normales.

1. Score cálcico

El score cálcico es por muchos investigadores el mejor predictor de riesgo cardiovascular. Los factores que aumentan el score cálcico son, por orden:

  1. Diabetes.
  2. Insuficiencia renal.
  3. Colesterol bajo de forma espontánea.
  4. Tomar estatinas.

2. Azúcar

Yudkin encontró que el factor más importante con mayor correlación con las enfermedades cardiovasculares era el consumo de azúcar.

Kendrick demostró que cuanto mayor es la ingesta de grasas saturadas y de colesterol, menor es el riesgo de enfermedad cardiovascular.  Dentro de esta ingesta de grasas, simplemente evita las grasas Trans, que son las únicas peligrosas para nuestra salud.

3. Otros factores de riesgo a tener en cuenta son:

  • Un nivel de insulina en ayuno mayor que 3.
  • Un porcentaje entre trigliceridos y HDL mayor que 2.
  • Obesidad.
  • Hipertensión.
  • Fumar.
  • Sedentarismo.
  • Niveles demasiado altos de hierro en sangre (no se le presta mucha atención pero es un factor importante).
  • Una dieta no saludable.

4. Indicadores del síndrome metabólico

Otro sistema muy utilizado son los indicadores del síndrome metabólico: resistencia a la insulina, trigliceridos altos, baja cantidad de HDL, hipertensión y un mayor diámetro abdominal.

5. En cuanto a la dieta

Contrariamente a lo que gente piensa, todos los estudios en dietas altas en proteínas y bajas en hidratos, incluidas aquellas ricas en grasas saturadas, muestran los mismos resultados en los análisis sanguíneos: la salud mejoró con esas dietas, y el nivel de triglicéridos bajó al igual que otros factores de que predicen el riesgo cardiovascular.

 

Si queréis profundizar más sobre este tema, os recomiendo:

1. El documental “Colesterol, el gran engaño

Emitido en el programa “La Noche Temática” de la TVE2, que podréis encontrar fácilmente en YouTube.

2. El libro “The Great Cholesterol Myth

De Jonny Bowden y Stephen Sinatra.

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